UN PASEO POR LA LUNA EN ISLANDIA

PORTADA | El día de hoy transcurre en el noreste de Islandia. Enfilamos la Ring Road (carretera número 1) hacia allí con esperanzas de que el día de ayer quedara en un mero recuerdo. Sabíamos que la naturaleza volvería a alucinarnos, pero no que alunizaríamos en ella. Me explico.  Lo que quedará para el recuerdo será lo más parecido a un paseo lunar.

Pero antes de llegar a él nos adentramos en el Parque Natural Jokulsargljufur. Un espectacular cañón que comienza en el norte, cerca de la costa, con el cañón de Asbyrgi y que finaliza en su parte meridional con dos cascadas: la más caudalosa de Europa llamada Dettifoss y otra, Selfoss, cuya espectacularidad no es su caída sino sus fotogénicas cortinas de agua a ambos lados del cañón formando un pasillo realmente cautivador. Nosotros entramos por esta parte sur al Parque Nacional, y como viene siendo habitual en nuestro periplo islandés la lluvia se encarga de impedir que podamos disfrutar sin preocuparnos del chubasquero. Si a esta incomodidad le sumamos el haber tenido que recorrer 28 kilómetros de pista repleta de baches para llegar a los pies de las cascadas, imaginad qué maldita gracia nos hace que llueva.

Con esos ánimos continuamos nuestro recorrido por la carretera 1 hacia Krafla. ¿Qué vamos a ver allí? No sé, algo de un volcán… Éste era todo nuestro conocimiento hasta que llegamos a Krafla. Es decir, nulo, inexistente. Una vez allí fue cuando alunizamos por completo  en un paisaje tremendamente lunar y cargado de un potencial geotérmico bestial. De hecho, verás una central enorme.

Allí estábamos en medio del cráter del volcán Krafla, rodeados de lava solidificada, con escapes de vapor de agua que ambientaban la ya de por sí sobrecogedora estampa. Sobrecogedora y, al mismo tiempo, preocupante. ¿Quién me asegura que esto no vaya a entrar en erupción de nuevo? Aún así, pese a todo, la imagen es indescriptible. Minerales fosilizados de diferentes tonalidades, del negro, al morado, pasando por el rojo. Evidentemente muchas de las rocas siguen estando calientes y está terminantemente prohibido salirse del recorrido ya que puedes acabar fundido.

Continuando con este paseo lunar, muy cerquita de allí, a escasos metros del desvío del volcán Krafla en la Ring Road nos encontramos con Hverir. Todo un aliviadero de sulfuro donde el insoportable olor a “huevo caducado hace tres meses en la nevera de un piso de estudiantes” envuelve un entorno de colores irreales, montañas de tonalidades varias y pozas con barro en plena ebullición. Todo un espectáculo de la naturaleza que no sé yo si se podrá contemplar en más sitios del planeta. Desde luego, sólo por esto Islandia ya merecería una visita.

Y embobados nos quedamos después de nuestra incursión lunar y esta excursión de colores y olores. Tan satisfechos de haber aprovechado el día que las cataratas Dettifoss y Selfoss se me antojaban lejanas, como de un día anterior. Tan absortos que ni siquiera le hicimos ningún caso al lago Myvatn. Y eso que aquí hay una buena zona de baños naturales, pero prescindimos de ellos y nos vamos hacia el hotel.

Al llegar a nuestro Hotel Edda de Storutjarnir llegamos a dos conclusiones. La primera, que las instalaciones que tienen para estudiar los chavales islandeses son envidiables; todas las instalaciones de éste están construidas para albergar a sólo 45 niños. Y, por si fuera poco, la parte de las habitaciones no las utilizan ya que desde hace un tiempo los chavales van a dormir a casa. Como en España…Igualito. Todo esto sin contar que el hotel/escuela está en mitad de la naturaleza frente a un lago.

Mi segunda conclusión: todos los dependientes, recepcionistas, cajeros, trabajadores varios… que vemos son jóvenes. Rondarán los 20-25 años. Es muy difícil ver a gente mayor, y muy común a muchísimos chavales jóvenes llevar todo tipo de negocios. Tan críos que, a veces, da la sensación de que están jugando a llevar un hotel. Eso sí todos son efectivísimos y, sobre todas las cosas, muy amables. ¿Puede ser que como el país siempre ha funcionado bien su economía les permita jubilarse con 30 años? Si no, ¿dónde están los mayores? Fuera de bromas, llama mucho la atención la cantidad de gente autóctona muy joven por todas partes.

RECORRIDO:
Eglisstadir-Stoutjarnir (375 km)

DORMIR | Hotel Edda Storutjarnir. www.hoteledda.is. 10700 ISK la doble con baño compartido. Es, junto al de Vik, el Hotel Edda con más encanto. Como casi todos estos hoteles se encuentra en la misma carretera principal, la Ring Road, en medio de la nada, entre un lago y las montañas. Está muy cerca de la cascada Godafoss, a 50 km. de Husavik y a 40 de Akureyri. Perfecto para ver ballenas en el norte (Husavik) y luego continuar hacia el oeste (Akureyri) la vuelta a la isla. Para que entiendas el concepto de colegio reconvertido en hotel piensa que todas las instalaciones de éste están construidas para albergar a sólo 45 niños. Y, por si fuera poco, la parte de las habitaciones no las utilizan ya que desde hace un tiempo los chavales van a dormir a casa. Muy recomendable. También lo es su restaurante. Por 10000 ISK cenamos unas deliciosas chuletas de cordero.

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