EL DESAFÍO VITAL DE CALLEJA

EL VIAJERO | Jesús Calleja pasó de ser un aventurero guía de montaña a un conocido presentador de televisión que con su Desafío Extremo (Cuatro) ha metido la aventura en el cuerpo a más de un espectador. Aunque en la montaña se mueve como pez en el agua, no le hace ascos a ningún otro escenario ni reto. Desde bucear con tiburones a participar en el Rally Dakar. Hoy nos descubre su lado viajero.

Jesús Calleja, el aventurero más televisivo del momento.

Jesús Calleja, el aventurero más televisivo del momento.

-¿Si no tuvieras este trabajo a qué te dedicarías, porque en un despacho encerrado “sentado y cumpliendo horario” no te veo?

Normal que no me veas, porque si antes era culo de mal asiento… ¡ahora ni te cuento! No me meto en un despacho ni loco, ¡necesito estar en movimiento constante!

-Antes de ser tan conocido por tu “Desafío Extremo”, ¿a qué te dedicabas?

Pues he trabajado durante muchos años de guía de trekkings y montaña, también tuve un negocio de automóviles, tuvimos una peluquería… en fin ¡muy variadito!

-¿Cuál es el secreto para hacer un programa de montaña y aventura sin caer en un público reducido?

Pues creo que el secreto está en que no nos cerramos a nada, y va dirigido a un público muy heterogéneo: va tanto al que le gusta de toda la vida la montaña y la aventura y ya lo practica, como al que se está iniciando, o como al que quiere viajar desde su sillón,  como a niños.. Y sobre todo, que yo no soy ningún Supermán; me gusta todo y practico todo, pero soy un tipo normal con limitaciones pero me atrevo a todo! Creo que a la gente le gusta eso. Y luego, por supuesto, está el trabajo increíble de todo el equipo, desde Emilio, grabando, hasta los montadores, la producción… hay muchísimo curro detrás de cada Desafío, y eso al final se tiene que notar.

Jesús Calleja, colgado de una pared en mitad del desierto jordano de Wadi Rum.

Jesús Calleja, colgado de una pared en mitad del desierto jordano de Wadi Rum.

-Lo tuyo es la aventura y, a ella, va asociada muchas veces el peligro. ¿Cuándo te has sentido en esa situación?

¡En cada una de las expediciones que organizamos! Lo importante es salir vivo de cada una, y poder seguir contándolo!

-¿Alguna vez has temido por tu vida?

Las hemos pasado canutas muchas veces. Y desde luego, la sensación de peligro real en estas aventuras en ocasiones es constante, y te hace estar en guardia y preparado para lo que pueda venir. En la  travesía en globo por el Amazonas, estrellando el globo para aterrizar, pudimos tener accidentes muy serios. De hecho pasé un mal rato bajo el agua con una cuerda del globo enredada en el cuello y en el pie. Con los tiburones tigre en Bahamas, imagina… ahora acabo de regresar de escalar en el Wadi Rum, en una pared de roca enorme en la que también nos pasaron mil y una… en fin, que no paramos y los desafíos son serios.

-Te hemos visto en el aire, en el mar, escalando… ¿Hay alguna disciplina que se te resista?

Me gusta todo, la verdad, aunque lo mío es más escalar y subir montañas, últimamente le he cogido el gustillo al buceo extremo, por ejemplo. Voy descubriendo nuevas actividades, como el paracaidismo, y de momento todas me llegan a apasionar.

-¿Hay algún gran reto o sueño que te quede por cumplir?

Muchos, ¡y en ello estoy!

-Supongo que volver al Rally Dakar es una obligación, debido a que vuestro coche “murió en el intento” de acabarlo este año. ¿Lo ves factible?

Nos encantaría volver, menudo aventurón…  y además me tengo que quitar la pedazo de espinita que se me quedó clavada tras la pasada edición, mi primera vez!

-Viajando por todo el mundo seguro que has conocido a gente maravillosa. ¿Quién te ha marcado?

Me han marcado muchísimas personas a lo largo no sólo de los rodajes de los programas de Desafío Extremo, sino de toda la vida, porque he tratado siempre de viajar, y no paro desde los 18 años, más o menos… Y trato de mantener el contacto ¡pero es realmente difícil, con el ritmo que llevamos últimamente…!

-Cuando no trabajas en el programa, ¿cuál es el destino que eliges para tus vacaciones y no vale León, que sabemos que te encanta?

Sigo viajando, me suelo ir al Himalaya, donde tengo muchos y buenos amigos. Y también por supuesto aprovecho y escalo todo lo que puedo en los Picos.

LA VUELTA AL MUNDO CON JESÚS CALLEJA

-¿Alguna vez has pensado en dar la vuelta al mundo?

Sí, y no lo he hecho porque no he tenido tiempo… ¡pero todo se andará!

-¿Qué no podría faltarte en esa vuelta al mundo?

Un amigo, un libro, mi blackberry…

-¿“El plato” más raro que te has llevado a la boca?

No le hacemos ascos a nada, nos comemos todo lo que nos den, ¡por raro y exótico que sea!

-¿El mejor país, al que volverías sin pensártelo dos veces?

 Nepal

-¿El que te más te ha sorprendido?

La gente en Japón es bastante peculiar… por lo demás, los paisajes infinitos de la Antártida le dejan a uno sin aliento..

-¿El que tiene la gente más hospitalaria?

 Nepal.

-¿En el que vivirías?

También Nepal, pero no cambio mi León por nada, ¿eh?

-¿Un paisaje?

 Picos de Europa

-¿La mejor playa?

Cualquiera de las que vimos en Bahamas, o las del Yucatán

-¿El mejor restaurante en el que has cenado?

 Las tiendas de los beduinos en Wadi Rum, donde disfrutamos de una auténtica cena con los últimos nómadas beduinos, muy auténtico…

-¿Dónde nos podríamos tomar un buen té?

 Ay, es que no soy muy asiduo yo a estos lugares… pero cualquier té o tsampa que me den en el Himalaya me sabe a gloria!

-¿Y si tuvieras que elegir el mejor momento de todos tus viajes?

¡Cuando arrancan!

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