DARSE UN CAPRICHO DE HOTEL

DORMIR | Tras este hotel rural con un nombre tan sugerente como El Capricho de la Portuguesa se encuentra la historia de Juan José Gimeno y su mujer Silvia, de nacionalidad portuguesa. Ahí queda desvelada la gran pregunta. ¿La otra? ¿Si fue un capricho? Más que un capricho, un amor a primera vista.

Rincón con encanto del hotel

Después de buscar un hotel por Asturias lo encontraron cerca (ellos residen en Alicante). Llegaron un mes de mayo a la Vall de Gallinera y les sorprendió la cantidad de vegetación, de agua, las cerezas en su máxima expresión… Así que ya tenían el lugar. Después llegaría la compra del hotel. Una casona de tres plantas que ha reconvertido las cuadras de los animales en el salón principal de la entrada y los depósitos de aceite en un acogedor spa.

Recorrer el Capricho de la Portuguesa es hacerlo por una paleta de colores que varían según la estancia. Y a esa variedad cromática hay que sumarle el de las coloridas obras de arte. También es viajar por 7 suites con personalidad propia. Todas diferentes. Desde un homenaje al caudillo musulmán Al Azraq que campó por estas tierras en el siglo XIII a una habitación de lo más kitsch. Y todas tienen su público. Casi el 95% de las reservas que reciben demandan alguna habitación en concreto.

EL CAPRICHO DE LA PORTUGUESA | Carrer del Trinquet, 7. Benialí, Vall de Gallinera (Alicante). Tel. 966406674 / 639690638. www.elcaprichodelaportuguesa.com. Desde 90€.

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